domingo, 8 de marzo de 2009

DIALOGANDO CON LOS TTJJ.

REVISE LA BIBLIA
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Dialogando con Los Testigos de Jehová

¿Recuerda la última vez que le visitaron los Testigos de Jehová? Estas personas parecen tener una respuesta para todo. La verdad es que ellos están preparados para contestar muchas preguntas u objeciones que se les presente durante su exposición. Entonces, ¿cuál sería la mejor manera de testificarles? Haciéndoles preguntas que no están preparados para contestar. Esto causará que el Testigo de Jehová piense por sí mismo.
Los Testigos de Jehová creen que Jesucristo resucitó como espíritu, no en su propio cuerpo. Dígales, "Si Jesús resucitó como un espíritu, entonces ¿que pasó con su cuerpo?" Si le contestan que Jehová lo desapareció en gases, pida que le muestren eso en la Biblia. Ahora, si Jesús fue resucitado como espíritu y sólo se materializó en diferentes cuerpos (como ellos afirman), no hubiera habido necesidad de “velar” los ojos de los discípulos en el camino de Emaús para que no le conocieran Lc. 24:16, 31 Mas los ojos de ellos estaban velados, para que no le conociesen. Y les dijo: ¿Qué pláticas son estas que tenéis entre vosotros mientras camináis, y por qué estáis tristes? Respondiendo uno de ellos, que se llamaba Cleofas, le dijo: ¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no has sabido las cosas que en ella han acontecido en estos días? Entonces él les dijo: ¿Qué cosas? Y ellos le dijeron: De Jesús nazareno, que fue varón profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo; y cómo le entregaron los principales sacerdotes y nuestros gobernantes a sentencia de muerte, y le crucificaron. Pero nosotros esperábamos que él era el que había de redimir a Israel; y ahora, además de todo esto, hoy es ya el tercer día que esto ha acontecido. Aunque también nos han asombrado unas mujeres de entre nosotros, las que antes del día fueron al sepulcro; y como no hallaron su cuerpo, vinieron diciendo que también habían visto visión de ángeles, quienes dijeron que él vive. Y fueron algunos de los nuestros al sepulcro, y hallaron así como las mujeres habían dicho, pero a él no le vieron. Entonces él les dijo: !! Oh insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho! ¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria? Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían. Llegaron a la aldea adonde iban, y él hizo como que iba más lejos. Mas ellos le obligaron a quedarse, diciendo: Quédate con nosotros, porque se hace tarde, y el día ya ha declinado. Entró, pues, a quedarse con ellos. Y aconteció que estando sentado con ellos a la mesa, tomó el pan y lo bendijo, lo partió, y les dio. Entonces les fueron abiertos los ojos, y le reconocieron; mas él se desapareció de su vista.
Pregúnteles: ¿Cuál es el evangelio que ustedes predican de casa en casa? Los cristianos predicamos la muerte, sepultura, y resurrección de Jesucristo, ya que el apóstol Pablo nos dice que éste es el evangelio por el cual somos salvos 1 Cor. 15:1-4. Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis; por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano. Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras ¿Es éste el mismo evangelio que los Testigos de Jehová predican? Gálatas 1:8 y 9 Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema.
La Atalaya del 1 de abril de 1979, página 31, dice que Jesucristo es solamente el mediador de los 144.000 cristianos "ungidos". Pregúnteles: ¿Es usted parte de los 144.000? La respuesta normalmente será ¡no! Entonces dígales: "¿Quién es su mediador?" Puesto que la teología de la Sociedad Watchtower limita el nuevo pacto a 144.000 personas, esto significa que el resto de los Testigos de Jehová están bajo el antiguo pacto (la ley del pecado y la muerte). A los Testigos que no son parte de los 144.000 no se les permite participar en la Cena del Señor. Pregúnteles: ¿No dijo Jesús que a menos que coman de su cuerpo y tomen de su sangre no heredarán la vida eterna? Jn. 6:53-59 Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero. Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él. Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí. Este es el pan que descendió del cielo; no como vuestros padres comieron el maná, y murieron; el que come de este pan, vivirá eternamente. Estas cosas dijo en la sinagoga, enseñando en Capernaum.

Ellos también creen que Jesucristo regresó invisiblemente en 1914; les puede preguntar: ¿Por qué es que siguen observando la Cena del Señor, puesto que según 1 Corintios 11:26 Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga? Estos son sólo algunos puntos que usted podrá presentar al Testigo de Jehová y quizás lo hagan dudar sobre sus creencias. La Biblia nos dice que debemos “estar preparados 1 Ped.3:15 sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros. También nos dice que nuestro deber es el de “predicar el evangelio a toda criatura” Mar. 16:15Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura, debemos plantar la semilla en los corazones, pero el Espíritu Santo es el que da el crecimiento.
DIOS TE BENDIGA MI HERMANO(A)

martes, 3 de marzo de 2009

EVANGELISMO PARA TODOS, CRECIENDO A GRANDES PASOS

REVISE LA BIBLIA

“Y lo que has oído de mi en la presencia de muchos testigos, eso encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros” (2 Timoteo 2:2).

Creciendo A Grandes Pasos

Cualquier estudiante de la Biblia puede darse cuenta como la Iglesia del primer siglo crecía a grandes pasos. El crecimiento que ellos experimentaban no estaba basado en miembros cambiándose de una congregación a otra. Tampoco crecían a grandes pasos porque las hermanas de la Iglesia daban a luz a muchos bebes, y de esta manera la asistencia aumentaba. Este no fue el caso. La Biblia revela claramente las razones por las cuales la Iglesia de Cristo crecía a grandes pasos. Por medio de este articulo deseo proveer información sobre el crecimiento numérico de la Iglesia del primer siglo.

Los siguientes pasajes muestran el crecimiento asombroso de la iglesia del primer siglo (Hch. 2:41; 4:4; 5:14, 38; 6:7; 8:12; 9:32-35, 42; 11:21, 24; 12:24; 14:1; 16:5; 17:6; 19:20; Ro. 15:19). Le animo en el nombre del Señor que tome tiempo para leer estos pasajes muy importantes. “Iglesia de Cristo se fiel al Señor id por todo el mundo es la comisión, conduce a las almas al buen Salvador, todo el que creyere tendrá salvación” Usted y yo probablemente nos preguntemos porque fue que ellos crecieron de esta manera. Bueno, creo que la respuesta la encontramos en las Sagradas Escrituras.


Observemos los siguientes puntos.

La Iglesia del primer siglo creció por las siguientes razones:

1. Tomaron en serio la gran comisión (Mr. 16:15-16; Mateo 28:18-20)
2. Amaban a Dios de todo corazón (Mr. 12:30; Juan 14:15)
3. Practicaban el evangelismo personal todos los días (Hch. 8:1-4; 1 Ts. 1:7-8; Col. 1:5-6)
4. Estaban dispuestos a sufrir por Cristo (Hch. 8:4; Hch. 21:13)
5. Ponían a Dios en primer lugar (Mt. 6:33; Col. 3:1-4)
6. Reconocieron que el evangelio era, y sigue siendo el poder de Dios para salvación (Ro. 1:14-16)
7. Tenían compasión por las almas perdidas (Mt. 9:36- 38)
8. Tenían amor por el prójimo (Mr. 12:31)
9. Oraban por aquellos que predicaban el evangelio (Ef. 6:18-19)
10. Querían ir al cielo (Mt. 7:21)

Si hoy en día deseamos crecer a grandes pasos, usted y yo necesitamos tomar en serio la gran comisión que nuestro Señor Jesucristo nos ha dejado para obedecer.
El crecimiento del primer siglo puede ser observado hoy en día si tan solamente hacemos lo que los cristianos del primer siglo hicieron — id por todo el mundo con el mensaje de salvación (Mr. 16:15). Espero en Dios que usted y yo estemos dispuestos a obedecer la gran comisión para que la Iglesia también crezca a grandes pasos. Que el Dios del cielo nos ayude a poder llevar a cabo Su voluntad, de otra manera, nuestra salvación estará en peligro.
“Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado será salvo mas el que no creyere será condenado”--Marcos 16:15-16

El evangelismo mundial nunca se lograra si el evangelizado no se convierte en un evangelista

Soy Deudor a Todos

Nuestro Señor Jesucristo enseña a sus apóstoles la importancia y el método de predicar el Evangelio (Mateo 28:18-20; Marcos 16:15). A este proceso, nosotros le llamamos evangelismo Personal. La palabra ¨evangelismo¨ significa lo que es relativo con el evangelio. Las escrituras nos enseña que el evangelio es la enseñanza de la vida, muerte, sepultura, y resurrección de nuestro Señor Jesucristo (1 Corintios 15:1-4).
Además, la palabra ¨personal¨ significa que la enseñanza del evangelio debe ser individualmente. Cada Cristiano tiene la responsabilidad de predicar el evangelio a toda persona que se encuentra alejado de Dios (Efesios 2:12). Pablo lo poner de esta manera, ¨A griegos y a no griegos, a sabios y a no sabio soy deudor. Así que, en cuanto a mí,pronto estoy para anunciar el evangelio también a vosotros que están en Roma¨ (Romanos 1:14-15). Así que, los apóstoles recibieron el mandamiento de predicar el evangelio a todo el mundo(Marcos 16:15). Ellos también enseñaron este mandamiento a la iglesia de Cristo cuando se estableció en el día de Pentecostés, y la iglesia persevera en dicho mandamiento (Hechos 2:42). Esto es obvio por la manera en como la iglesia del primero siglo creció en número (Hechos 2:41; 4:4; 5:14; 6:7). Este mandamiento debe de prevalece en las iglesias de Cristo de hoy día por que sigue siguiendo un mandamiento para nosotros también(Efesios 3:11; 1 Pedro 2:9).
Cristo también enseña a sus apóstoles la manera de hacer esta obra. Cristo simplemente les enseño a sus apóstoles que ellos deberían de ¨id . . . a todas las naciones (Mateo 28:19). Esta practica se ve en la ciudad de Jerusalén, en todo Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra¨ (Hechos 1:8). En Jerusalén, los apóstoles y miembros de la iglesia de Cristo, predicaron las buena nuevas de Cristo (Hechos 5:28). Ellos no esperaban que la gente viniera a ellos, sino que ellos fueron a la gente para predicarles el evangelio. Ellos fueron casa por casa, y en el templo, para predicar el evangelio (Hechos 2:46; 5:42). Cuando llega la gran persecución a la iglesia de Cristo, algunos Cristianos que vivían en la ciudad de Jerusalén fueron esparcidos por las tierras de Judea, Samaria, y hasta lo último de la tierra (Hechos 8:1; 1 Pedro 1:1). Entre ellos encontramos a Felipe (Hechos 6:5; cf. 8:12).



Felipe fue a la región de Samaria para predicar el evangelio a la gente que estaba alejada de Dios (Hechos8:12). Otros Cristianos, que habían salido de Jerusalén, también predicaron el evangelismo personal en Fenicia, Chipre, y Antioquía (Hechos 11:19). Pablo fue el escogido por el Espíritu Santo para ir hasta lo último de la tierra para predicar el evangelio (Colosenses 1:23). Esta obra la podemos leer en el libro de la historia de la iglesia, Hechos 13:1 - 21:17. En todos estos ejemplos vemos la manera en como los apóstoles, y los Cristianos, hicieron esta obra. Ellos fueron a las personas alejadas de Dios y les predicaron el evangelio. Algunas iglesias de Cristo de hoy día, carecen de poner en practica este método de evangelismo personal. Carecen del deseo de querer id a las personas alejados de Dios. Muchas almas tiene sed del Dios vivo, pero ¨a la
verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies que envíe obreros a su mies¨ (Salmos 42:2; Mateo 9:37-38).

Una Triste Realidad

“El cristiano promedio de la Iglesia de Cristo ha escuchado 4,000 predicas, cantado 20,000
himnos, participado en 8,000 oraciones publicas… Y convertido cero pecadores. Que tan cercano esta usted a este promedio?
¿Porque Predicar El Evangelio?

Decepcionantemente, muchos cristianos aun hacen la pregunta: “¿Por qué debemos evangelizar?” No importa el número de sermones acerca del evangelismo que ellos hayan escuchado a lo largo de su vida, ellos aun continúan preguntando “¿Por qué debemos evangelizar?” Por lo tanto, el propósito de este breve artículo es contestar esta pregunta dando cuatro razones por las cuales usted y yo debemos evangelizar.
Considere lo siguiente: ¿Por qué debemos evangelizar?



Primeramente, debemos evangelizar porque Es un mandamiento de nuestro Señor Jesucristo. Cuando nosotros leemos la Biblia podemos darnos cuenta que Jesucristo, antes de ascender a los cielos, nos dejó un mandamiento que comúnmente conocemos como “La Gran Comisión.” Esta “Gran Comisión” se encuentra en Mateo 28:18-20; Lucas 24:45-47 y Marcos 16:15-16. Entonces, como podemos observar, Jesús dejó un mandamiento y nuestro deber como Sus seguidores es cumplir ese mandamiento (Juan 14:15; 12:48; Cf. Santiago 1:22).
En segundo lugar, debemos evangelizar no solamente porque es un mandamiento de nuestro Señor Jesucristo, sino porque Jesús nos dio el ejemplo. Jesús vino a este mundo a buscar y a salvar lo que se había perdido (Lucas 19:10). Jesús siempre se enfocó en evangelizar a las multitudes (Mateo 5- 7) y no solamente eso, sino también se enfocó en evangelizar a varias personas a un nivel individual (Juan 3:1-13; 4:1-26;etc.); haciendo eso fue como nuestro Señor Jesucristo pudo impactar la vida del mundo entero. Por lo tanto, es nuestro deber como cristianos seguir Su ejemplo (I Pedro 2:21).
En tercer lugar, debemos evangelizar porque los cristianos del primer siglo lo hicieron. La razón primordial por la cual la iglesia del primer siglo crecía fue porque sus miembros evangelizaban.
Cuando leemos la Biblia podemos darnos cuenta que ellos evangelizaban:
1) a pesar de la persecución (Hechos 8:1-4),
2) a pesar de la oposición (Hechos 5:28-29) y lo mas importante
3) ellos evangelizaban predicando “todo el consejo de Dios,” (Hechos 20:20-27).
Por lo tanto, si nosotros seguimos su ejemplo, entonces nosotros también creceremos como ellos lo hicieron (Hechos 2:41-47).
El plan de Dios para perpetuar la verdad es, “enseñar a otros, para que otros enseñen a otros” y así la verdad pueda continuar existiendo de generación en generación (Cf. II Timoteo 2:1-2). Y, en cuarto lugar, debemos evangelizar porque el evangelismo es el trabajo que mejor paga tiene. ¡Sí! Como usted lo leyó – el evangelismo es el trabajo que mejor paga tiene. Y la razón es porque nuestro pago, si somos activos en evangelizar, será gozar de vida eterna con nuestro Señor Jesucristo (Mateo 25:19-23; Cf. I Corintios 15:58). Por lo tanto, si queremos gozar de vida eterna debemos “trabajar;” de lo contrario seremos echados a las tinieblas, donde será el llanto y crujir de dientes (Mateo 25:30). La pregunta es: “¿Quiere usted ser recompensado cuando Cristo venga a saldar cuentas con nosotros?” o “¿Quiere usted ser avergonzado-
Conclusión.

Las razones que pudiésemos dar para contestar la pregunta“¿Por qué debemos evangelizar?” son innumerables; pero espero que con estas cuatro razones, todos nosotros podamos tomar conciencia y examinarnos para saber si estamos en la fe (II Corintios 13:5) y para saber si estamos amando a Cristo de hecho y en verdad, o nada mas de palabra y de lengua (I Juan 3:18; 5:2; Juan 14:15).




Los Incrédulos — ¿Están Realmente Perdidos?

Recientemente, escuché a un predicador afirmar que si los Cristianos realmente creyéramos que los incrédulos están perdidos, haríamos mucho mas esfuerzo para esparcir el evangelio. El análisis de este preocupado predicador refleja la realidad que los Cristianos del siglo XXI estamos perdiendo el celo por la evangelización. Sin duda alguna, muchos son los factores que han contribuido a esta infortunada situación. No obstante, uno los factores de más significativos es que el Cristiano ha cesado de creer que los incrédulos están en un estado de perdición. Contrario a esta noción, la Biblia enfáticamente enseña que los incrédulos están perdidos por las siguientes razones:

Los Incrédulos están Cegados por Satanás.
El apóstol Pablo afirmó que los incrédulos están en la oscuridad y el dominio de Satanás (Hch. 26:18). Y aseguró que, “el dios de este mundo ha cegado el entendimiento de los incrédulos, para que no vean el resplandor del evangelio de la gloria de Cristo, que es la imagen de Dios” (2 Co. 4:4). Los Incrédulos no han Creído en Cristo. Jesús advirtió: “Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados; porque si no creéis que yo soy, moriréis en vuestros pecados” (Jn. 8:24). Sin embargo, creer en Cristo no solamente significa decir “yo creo en Jesús”, sino una convicción que lleva a obedecer su voluntad. Jesús dijo: “No todo el que me dice: ‘Señor, Señor’, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos” (Mt. 7:21). Ninguna persona puede afirmar creer en Cristo y vivir una vida en el pecado. Los Incrédulos no se han Arrepentido de sus Pecados. Nuestro Señor Jesucristo dió a conocer las consecuencias de no arrepentirse cuando dijo: “si no os arrepentís, moriréis en vuestros pecados” (Lc. 13:3,5). Arrepentirse significa cambiar de mente y de estilo de vida. Un ejemplo de ello lo vemos ilustrado en la vida de Zaqueo. Este hombre expresó su arrepentimiento diciendo: “He aquí, Señor, la mitad de mis bienes daré a los pobres, y si en algo he defraudado a alguno, se lo restituiré cuadruplicado” (Lc. 19:8). A estas palabras Jesús contestó con aprobación “Hoy la salvación ha llegado a esta casa”, y declaró: “porque el Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que se había perdido” (Lc. 19:10). Jesús afirmó que vino a “buscar y a salvar lo que se había perdido”, lo cual indica, que Zaqueo antes de su arrepentimiento estaba en un estado de perdición. Pablo, escribiendo a los Romanos advierte apasionadamente: “Mas por causa de tu terquedad y de tu corazón no arrepentido, estás acumulando ira para ti en el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios” (Ro. 2:5).

Los Incrédulos no han Confesado a Jesús como Señor.

El apóstol Pablo escribiendo a los Romanos escribió: “si confiesas (cláusula condicional) con tu boca a Jesús por Señor, y crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos, serás salvo; porque con el corazón se cree para justicia, y con la boca se confiesa para salvación
(Ro. 10:9-10).
Una persona que no ha confesado a Cristo como Señor esta en perdición. La oferta de recibir la salvación al confesar a Cristo presupone que la persona esta en un estado de perdición. Los Incrédulos no han sido Bautizados. Lucas, inspirado por el Espíritu Santo nos dice que en el día del Pentecostés “los que habían recibido su palabra fueron bautizados” (Hch. 2:41). De acuerdo a este versículo, un requisito preparatorio para el bautismo es recibir la palabra de Dios.
Recibir la palabra indica obediencia a las estipulaciones divinas para recibir la salvación, i.e., oír el evangelio, creer en Cristo, arrepentirse de sus pecados, confesar a Cristo y posteriormente ser bautizado. Una persona que no recibe la palabra no puede ser bautizada. Por consiguiente una persona que no ha sido bautizada conforme al patrón delineado por el Nuevo Testamento esta perdida porque: a) el bautismo nos salva (1 P. 3:21). b) el bautismo nos reviste de Cristo (Ga. 3:27). c) El bautismo nos pone en Cristo donde esta toda bendición espiritual (Ef. 1:3). Fuera de Cristo estamos perdidos.

Los Incrédulos no han sido Perdonados de sus Pecados. El Señor Jesús dijo: “porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que es derramada por muchos para el perdón de los pecados” (Mt 26:28). El Apóstol Pablo corroborando las palabras del Maestro dijo: “En El tenemos redención mediante su sangre, el perdón de nuestros pecados según las riquezas de su gracia” (Ef. 1:7). Sin embargo, el apóstol Pedro enseñó que existen ciertos pasos para recibir este perdón de pecados. El mismo hablando a un grupo de Judíos arrepentidos dijo: “Arrepentíos y sed bautizados cada uno de vosotros para el perdón de los pecados”(Hch. 2:38). Una persona que no se ha arrepentido ni ha sido bautizada bíblicamente, no ha sido perdonada de sus pecados, consecuentemente, está en perdición.

Los Incrédulos no han sido Añadidos a la Iglesia.

Ser parte del cuerpo de Cristo, es decir la Iglesia, es esencial para ser salvo. El apóstol Pablo dice que Cristo es el “Salvador del cuerpo” (Ef. 5:23). Cristo no puede salvar a una persona que no es parte de su cuerpo. Lucas, nos relata que el día del Pentecostés, “los que habían recibido su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil almas” (Hch. 2:41). Además, escribió: “Y el Señor añadía cada día al número de ellos los que iban siendo salvos” (Hch. 2:47). Este grupo de personas que recibían la palabra y eran bautizados, recibían la bendición de ser añadidos a la Iglesia. Esta bendición es exclusivamente para los que obedecen el evangelio de Cristo. ¿Verdaderamente cree usted que una persona que no es Cristiana esta perdida? El tiempo es ya, que el pueblo de Dios se dé cuenta que la mayoría del mundo está en perdición.
Una vez que nos hayamos convencido de ello, entonces, y solamente entonces, tomaremos en serio el trabajo de la evangelización.

Requisitos Para Ser Un Evangelista

En primer lugar, deseo poner en claro a que me refiero cuando hablo de un “evangelista”. Cuando hablo de un evangelista no me estoy refiriendo necesariamente a un predicador que ha estudiado para poder estar al frente de una obra y predicar en una capacidad de tiempo completo. Cuando hablo de un evangelista, es decir, en el sentido en el cual lo empleo en este articulo me estoy refiriendo a toda persona que practica el evangelismo personal, es decir, una persona que lleva las buenas nuevas de salvación a los perdidos de este mundo.

Habiendo aclarado este punto, ahora deseo observar cuales son los requisitos que un evangelista necesita tener para poder tener éxito en el area del evangelismo personal. Le animo en el nombre del Señor a que considere cuidadosamente estos requisitos para que los ponga en
practica, y de esta manera, traer honra y gloria a nuestro Padre celestial.

Requisitos que un evangelista debe tener:

1. Debe estar dispuesto a sufrir por Cristo (2 Ti. 3:12; Hch. 5:41; Hch. 14)
2. Debe conocer las Escrituras muy bien, es decir, el plan de salvación, y temas relacionados a la salvación del hombre (2 P. 3:18; 1 P. 3:15)
3. Debe aprovechar cada oportunidad para compartir el evangelio de Cristo
(Hch. 8:4; Hch. 10:24)
4. Debe tener mucha sabiduría y tacto para hablar con las personas. El no tener este requisito puede traer serias consecuencias.
5. Debe tener mucha compasión por los perdidos (Mt. 9:36-38; Ro. 10:1-2)
6. Debe tener mucho amor por nuestro Señor Jesucristo (Jn. 14:15)
7. Debe estar dispuesto a imitar a nuestro Señor Jesucristo (1 P. 2:21; 1 Co. 11:1; Lc. 19:10)
8. Debe estar preparado para responder preguntas que
los prospectos le puedan hacer (1 P. 3:15)
9. Debe ser una persona de oración (1 Ts. 5:17; Col. 4:2)
10. Debe amar a su prójimo como a si mismo (Mr. 12:31)

¿Están estos requisitos en usted? ¿Es usted un evangelista como Dios quiere? Es mi oración el que usted posea estos requisitos para que la Iglesia del Señor crezca como Dios lo desea.

Acróstico de un Evangelista:

Un evangelista es uno que…

Evita el pecado para no ser tropiezo a la predicación del evangelio
Va en pos de los perdidos para traerlos a Cristo
Ama a su prójimo como a si mismo
Niega el rechazo de oportunidades para predicar el evangelio
Gasta su tiempo buscando al perdido
Estudia su Biblia para estar siempre preparado
Levanta en alto la Gran Comisión dada por el Señor Jesucristo
Imita a Jesús, el mejor evangelista que Dios ha tenido
Siembra la semilla del evangelio de Cristo
Trata de motivar a otros para que se conviertan en evangelistas
Advierte sobre las consecuencias de no practicar el evangelismo personal


Actitudes Correctas Hacia La Practica del Evangelismo Personal

Se ha preguntado usted alguna ves, ¿Cuál es mi responsabilidad y respuesta al evangelismo personal?, ¿Con cuanta seriedad he tomado el mandamiento de ir y predicar el evangelio a toda criatura? (Mr. 16:15), la gran comisión es para todos (Mt. 28:19).

Los primeros cristianos tomaron una correcta actitud. Los discípulos lo tomaron muy en serio y lo predicaban por todas las aldeas (Lc. 9:6), aun los que perseguían la iglesia como Saulo de Tarso, también lo tomaron en serio persiguiéndoles casa por casa a los evangelizados (cristianos) (Hch. 8:1-3), también los cristianos del primer siglo fueron consientes al respecto; tales como Esteban quien murió apedreado predicando con gran valor y denuedo (Hch. 7:59-60), así también Felipe, y muchos otros los cuales también evangelizaban por todas partes bajo fuerte persecución (Hch.8:4), posteriormente también el mismo Saulo, después de convertido y conocido como el apóstol Pablo, lo hizo a manera de decir “de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, he llenado todo del evangelio de Cristo” (Ro. 15:19). Así que
los resultados fueron grandes, tal como lo fue en el día del Pentecostés cuando se bautizaron como tres mil personas (Hch. 2:41), este fue el resultado por la sencilla razón de que perseveraban unánimes en la doctrina de los apóstoles, a manera que la gente a su alrededor admiraba la unidad y amor entre ellos (Hch. 2:46-47), lo cual también debemos de mostrar hoy en día en la iglesia y en nuestra comunidad. La unidad es importantísima especialmente en la obra de la evangelización. Toda esta gente había entendido y comprendido lo que Jesús había dicho antes de ir a Jerusalén para así padecer, y finalmente encontrarse con la muerte, mas aun posteriormente absorber la muerte en victoria (Mt. 16:21; 1 Co. 15:1-4), diciendo, “Porque
¿de qué aprovecha al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? O ¿qué recompensa dará el hombre por su alma?” (Mt. 16:26).

El Padre y el Hijo tienen una perfecta actitud. En primer lugar, recordemos algunos aspectos que se envuelven en el evangelio, por ejemplo; en cuanto como fue que aun nuestro Padre celestial mostró su amor dando a su Hijo unigénito (Jn. 3:16), y nos da vida en el (1Jn. 4:9; 5:11), así como, mismo Cristo Jesús nuestro salvador a dado a conocer su actitud en cuanto a predicar el evangelio a las almas perdidas dando su vida en rescate por nosotros (Mr. 20:28; Jn. 15:13; Ro. 5:8). Evangelizar debe de ser parte de nuestra vida. Esto es lo que el Padre y el Hijo han hecho por nosotros, pero sin embargo no nos dejan sin responsabilidad en este trabajo, en el cual nosotros también debemos de poner la vida por los demás (1Jn. 3:16; 4:11). A la vez debemos de recordar que es necesario hacer la voluntad de nuestro Padre celestial, para poder tener lugar en las moradas celestiales, no sea que se nos niegue la entrada al cielo en el día postrero
(Mt. 7:21-23).

El lugar ya esta preparado para que aquellos que le obedezcamos, estaremos con el por la eternidad (Jn. 14:1-6), recibiendo estas bendiciones las cuales se encuentran en Cristo
(Ef. 1:3-5).

La necesidad de predicar el evangelio se ha ido acrecentando día con día, ya que no son muchos los que lo practican, Jesús mismo lo declaro así, “Y les decía: La mies á la verdad es mucha, mas los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros á su mies” (Lc. 10:2). Nosotros debemos de tener la correcta actitud también. El apóstol Pablo lo declara de manera simple y sencilla para cada uno de nosotros, al decir, “Porque si anuncio el evangelio, no tengo por qué gloriarme; porque me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el evangelio!” (1 Co. 9:16). En palabras mas claras “Pobres de nosotros si no predicamos el evangelio.” La necesidad primordial del cristiano debe ser el llevar el evangelio a las almas perdidas a diario, y trabajar arduamente por ello. Por lo tanto debemos de estar preparados para ello (2 Ti.2:15; 1 Pe.3:15). Así mismo debemos predicarlo sin vergüenza alguna, porque es el poder de Dios para salvación (Ro. 1:16). De la misma manera debemos de tener cuidado de nosotros mismo y de nuestra salvación al predicar el evangelio (2 Ti.4:16). Todo esto puede ser posible, “Porque no nos ha dado Dios un espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.” (2 Ti.1:7). Que Dios nos ayude en llevar el evangelio a todo el mundo, y “No nos cansemos, pues, de hacer bien; que á su tiempo segaremos, si no hubiéremos desmayado”
(Ga. 6:9).

Nuestra Misión

El Evangelio de Cristo por doquiera llevar; Y de esta manera las almas perdidas salvar.

La Gran Comisión a la Iglesia fue dada; Para que sea cumplida y no ignorada.

El mundo entero se encuentra bajo el maligno; Y continuara asi, si no practicamos el evangelismo.

Asi que hermanos, el Evangelio proclamemos;
Para que multitudes obedientes al cielo guiemos.

Recordando Quienes Somos

La persona que ha nacido de nuevo por medio de la obediencia al evangelio de Cristo necesita recordar quien es delante de Dios. La Biblia nos enseña quienes somos y cual es nuestra responsabilidad delante de nuestro Padre Celestial. Por medio de este pequeño articulo observemos lo que la Biblia nos enseña en cuanto a quienes somos. A la misma vez, le animo en el nombre del Señor a que considere cuidadosamente esta información para que la ponga en practica. Según la Biblia usted y yo somos…
Pescadores de Hombres (Mr. 1:17; Mt. 4:19; Lc. 5:10).
Embajadores de Cristo (2 Co. 5:20)
Ministros de la reconciliación (2 Co. 5:18-20)
Colaboradores con Dios (1 Co. 3:9)
Sembradores de la Palabra de Dios (Mr. 4:14)
La luz del mundo y la sal de la tierra (Mt. 5:13-16)
Columna y baluarte de la verdad (1 Ti. 3:15)
Siervos de Cristo (Lc. 17:10) Evangelistas, es decir, miembros que llevan las buenas nuevas de salvación (Mr. 16:15; Mt. 28:18-20)

De acuerdo a las Escrituras, esto es lo que somos. Para poder tener éxito en el evangelismo personal necesitamos recordar estas cosas. El no recordar estas cosas traerá serias consecuencias.Es importante que reconozcamos que Dios no nos ha puesto en este mundo para que busquemos la fama, las riquezas o cualquier otra cosas. Dios nos ha puesto en este mundo para que hagamos Su voluntad. Dios desea que recordemos quienes somos, ya que, recordando quienes somos nos ayudara a poder buscar al perdido y poner en practica nuestra misión que el Señor nos ha dado. Que el Dios del cielo nos ayude a poder tener estas cosas en mente. Nuestro Dios necesita nuestra ayuda para cumplir con una de las misiones mas importantes de este siglo Ganar almas para Cristo. A Dios sea siempre la honra y la gloria en todo lo que hagamos para El.

Temas Que El Cristiano Debe Estudiar Para Anunciar Las Buenas Nuevas

La Palabra de Dios nos exhorta a estar siempre preparados para presentar respuesta de nuestra esperanza (1P. 3:15). También nos exhorta a crecer en la gracia y en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo (2 P. 3:18). Dado a que este es el caso, es imperativo que el cristiano
sea un estudiante diligente de la Biblia para que pueda compartir las buenas nuevas de salvación de una manera eficaz. Asi que, con esto en mente, observe una lista de temas bíblicos que el cristiano debe tener en mente para poder practicar 1 Pedro 3:15, y de esta manera
estar siempre preparado para dar una respuesta bíblica.

Temas que el cristiano debe estudiar y conocer muy bien:
1. El plan de Salvación.
2. La diferencia entre el Antiguo y el Nuevo Testamento.
3. La realidad del cielo.
4. La realidad del infierno.
5. La Iglesia del Nuevo Testamento: Su establecimiento, su misión, su nombre, etc.
6. La importancia del arrepentimiento.
7. Que hacer y que no hacer durante un estudio con una persona inconversa.
8. Como hablarle a las personas del Evangelio.
9. Lo que es el Evangelio.
10. La realidad del pecado.
11. La autoridad de las Sagradas Escrituras.
12. La existencia de Dios.
13. La inspiración de las Escrituras.
14. Información general sobre varias denominaciones y porque tales no son autorizadas por Dios.
15. La Deidad de Cristo.
16. El Espíritu Santo.
17. Ejemplos de conversión.

Estos son solo algunos de los temas que el cristiano debe conocer para poder estudiar el Evangelio con cualquier persona que tenga el deseo de estudiar la Biblia. Le animo a que sea un estudiante diligente de las Escrituras. Esto le ayudara a poder estar siempre preparado. No solamente estará preparado, sino que también tendrá mucha confianza de saber que usted podrá responder a cualquier pregunta que le puedan hacer. ¿Esta usted familiarizado con estos temas
bíblicos?

Porque Muchos No Practican El Evangelismo Personal

Muchas son las razones por las cuales muchos
miembros del cuerpo de Cristo no practican el evangelismo
personal. Observemos algunas de estas razones.
Muchos no quieren hacer tiempo para envolverse
en esta obra de suma importancia.
1. Muchos tienen miedo al rechazo.
2. Muchos no saben como compartir el Evangelio de Cristo.
3. Muchos se avergüenzan de hablarle a otros de Cristo.
4. Muchos viven en pecado y por su estilo de vida no pueden hablarle a otros de Cristo.
5. Muchos quieren que otros hagan el trabajo por ellos (e.g. el predicador).
6. Muchos están mas envueltos en el entretenimiento que el evangelismo.
7. Muchos dicen que el evangelismo no es uno de sus talentos.
8. Muchos piensan que el evangelismo no es un asunto de vida o muerte.
9. Muchos han dejado que la indiferencia penetre sus corazones.

¿Cuáles son las razones que usted esta usando para no practicar el evangelismo?
Hermanos en Cristo, les animo en el nombre del Señor a que no ignoremos esta misión tan importante que El Señor nos ha encomendado. Recuerde que las almas son muy importantes,
y por consiguiente, debemos tomar muy en serio esta gran responsabilidad que hemos recibido.
Espero en Dios que usted no este usando estas rezones que he incluido en este articulo. Déjeme recordarle que estas rezones pueden hacer que nuestra salvación este en peligro. Cualquier razón que estemos usando para no practicar el evangelismo personal puede causar
que nuestra alma este en peligro

Como Vencer El Miedo

1. Pídale a Dios que le ayude a poder superar el miedo (Jn. 14:13).
2. Estudie la Biblia para que pueda estar preparado para estudiar con otros (1 P. 3:15). Si no estudia, no sabrá como hablar o que hablarle a otros.
3. Acompañe a aquellos que están envueltos en el evangelismo para que aprenda como estudiar con otros.
4. Llene su corazón de la Palabra de Dios (Sal. 119:11; 1 P. 2:2).
5. Tenga la plena confianza de que Dios esta con usted y que no esta solo (Mt. 28:20).
6. No podrá superar el miedo hasta que no lo haga por si solo.
7. Recuerde las bendiciones de llevar a cabo este trabajo (ayudar a otros a ir al cielo).
8. Ponga a un lado la pena y el miedo y concéntrese en que si puede hacerlo (deseche todo pensamiento negativo).
9. Recuerde que cuando usted hace esto esta imitando los pasos de Jesús, los apóstoles y los cristianos del primer siglo.
10. Recuerde las consecuencias de no hacer lo que es bueno (Stg. 4:17).
11. Aproveche seminarios como estos para aprender como ganar almas para Cristo.
12. Hable constantemente con el predicador para aprender buenos consejos y técnicas de cómo
hablarle a otros de Cristo. Cualquier cristiano que desee ir al cielo tratara hasta lo imposible de poner a un lado el miedo para que de esta manera ponga en practica el evangelismo Personal.
El Plan de Salvación Conforme A Las Escrituras

Reconocer que es pecador:

Romanos 3:9-10, 23; Eclesiastés 7:20
Escuchar el evangelio: Romanos 10:17; Hechos 8:12; 18:8
Creer en el evangelio y Cristo:Juan 3:16; 8:24; Marcos 16:16
Arrepentirse de sus pecados: Hechos 2:38; Lucas 13:3, 5; Hechos 3:19
Confesar a Cristo como el Hijo de Dios: Hechos 8:37; Romanos 10:9-10
Ser bautizado para el perdón de los pecados: Hechos 2:38; 22:16; 1 Pedro 3:21; Marcos 16:16
Ser fiel hasta la muerte: 1 Corintios 15:58; Filipenses 2:12-13; Apocalipsis 2:10

Este plan de salvación debe ser memorizado por todos los cristianos

QUE DIOS LES BENDIGA MIS HERMANOS EN CRISTO JESUS, DEL MUNDO ENTERO..........


EL QUE CREE EN MI Y TIENE SED, RIOS DE AGUA VIVA CORRERAN EN SU INTERIOR Jn 7:37,38


REVISE LA BIBLIA
Ríos de agua viva El agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna... De su interior correrán ríos de agua viva (Juan 4:14; 7:38.)En estos versículos, por medio de dos figuras se define una vida llena del Espíritu. Jesús le dijo a la mujer junto al pozo de Sicar: “El agua que yo le daré será una fuente.” Después, en el gran día de la fiesta, se dirigió a la multitud, diciendo: “El que cree en mí, de su interior correrán ríos de agua viva.” Notemos las dos expresiones: en él una fuente; de su interior... ríos.En nosotros, el Espíritu Santo es como una fuente, un pozo de agua siempre fresca y permanente.En el Antiguo Testamento se relata la historia de Agar, sierva de Abraham, quien anduvo errante por el desierto con su hijo, y llevando sólo un odre de agua. Cuando le faltó agua, la afligida madre dejó al muchacho debajo de un arbusto, pensando que moriría. Y el relato sigue diciendo que Dios le abrió los ojos a Agar y vio una fuente de agua.
Entonces llenó el odre de agua y dio de beber al muchacho (Génesis 21:9-21.)

En el Nuevo Testamento está la historia de la mujer junto al pozo de Sicar. Había venido a sacar agua para su uso diario. Pero allí encontró al Maestro y recibió el agua de vida, que sólo El puede dar. Así que dejó su cántaro y regresó llevando en su interior una fuente de agua viva (Juan 4:1-30.)Dios no quiere que seamos cristianos que solamente tengamos un odre o un cántaro de agua, sino que seamos pozos de agua, es decir, que seamos llenos del Espíritu.De nuestro interior, el Espíritu Santo fluye como inmenso río y no como arroyuelo. En el Antiguo Testamento, el Salmista dice: “Tomaré la copa de salvación, e invocaré el nombre de Jehová” (Salmos 116:13.) Pero una copa es pequeña y es poco lo que le puede caber. El profeta Isaías, por su parte, exclama: “Sacaréis con gozo aguas de las fuentes de la salvación” (Isaías 12:3.) Desde luego un pozo tiene una gran ventaja sobre una pequeña copa, pero el pozo puede secarse. El Señor Jesús, sin embargo, en el Nuevo Testamento, declara que el agua que El ofrece será como una fuente que salte para vida eterna. ¡Profundas vertientes abastecen a una fuente y jamás se seca! Después el Maestro, asegura que el que en El cree, “de su interior correrán ríos de agua viva.” Hay pues, un maravilloso progreso, de una copa a un pozo, de allí a una fuente y, por último, de la fuente a un río. He aquí, inmensidad, la plenitud del don de Dios.Fijémonos, además, que no sólo es un río, sino ríos, ¡caudal divino! “Correrán de su interior,” dándonos a entender que la corriente es lozana, sin trabas, espontánea. A todo el que le recibe como Salvador y Señor, Cristo le otorga un don más que suficiente, que le brinda plena satisfacción. Y esa vida abundará en bendiciones hacia los demás.Fuente y ríos son dos términos que recalcan el alcance de la obra poderosa del Espíritu Santo, la medida en que se recibe y la medida en que se da. Se recibe el Espíritu ilimitadamente.
El apóstol Juan, en su Evangelio, nos dice que Dios dio a su Hijo su Espíritu sin medida (Juan 3:34.) Y nos atrevemos a creer que anhela dar su Espíritu sin limitación alguna, a todos sus hijos. Podemos inferirlo por la promesa que dio por medio de su profeta Joel: “Derramaré mi Espíritu sobre toda carne” (Joel 2:28). Derramar sugiere la idea de abundancia. Este es el significado de “la plenitud del Espíritu.” Hemos de poseer vida, pero algo más, vida abundante. Hemos de poseer gozo, plenitud de gozo. Hemos de recibir paz, paz que sobrepasa todo entendimiento. Nos corresponde llevar fruto espiritual, y más aún, abundante fruto. Todo esto muestra la diferencia entre aquel que va por la vida tropezando y cayendo y el que disfruta de vigor, paz, poder, todo copiosamente. Asimismo, la influencia del Espíritu Santo es sin medida: “ríos correrán.” La vida ya no es un depósito de escasos recursos, de los cuales, si se echa mano sin precaución, pronto se agotan, y por lo mismo es preciso tratar de conservarlos. La vida es ahora un cauce de recursos infinitos y nos hay peligro de que se acaben. Mientras más se da, más es su aumento; son inagotables los recursos. Hasta aquí se ha hecho hincapié en la necesidad de ser llenos del Espíritu Santo, pero es a la vez, de la misma significación que éste se derrame, y, ¿con qué objeto? Sugerimos dos razones por las cuales se hace necesario

1.FRESCURA. Un recipiente puede estar lleno de agua, pero si se deja por algún tiempo, llega a corromperse. Así también, una persona puede estar llena del Espíritu Santo, pero si no permite que se derrame una y otra vez, su vida cristiana se estancará. Para que se caracterice por su frescura, es preciso que se dé cabida al Espíritu Santo, pero que también fluya incesantemente. La vida del Espíritu tiene un ritmo, se recibe y se da. Si se recibe más de lo que se da, llega el momento en que se imposibilita la acción de ese divino Espíritu; y si se trata de dar más de lo que se recibe, habrá agotamiento espiritual. Hace varios años, después de que había terminado mis estudios de secundaria en la India, nuestra familia regresó a los Estados Unidos en su año de descanso. Durante el viaje tuvimos el privilegio de visitar la pequeña Palestina, donde nuestro Señor Jesús vivió y trabajó. Un día nos encaminamos al famoso mar de Galilea. Es un hermoso lago, de aguas cristalinas, rodeado de colinas y granjas junto a su playa. Muchos pescadores en sus lanchas se dedicaban a la tarea cotidiana y su pesca era abundante. Al día siguiente fuimos al mar Muerto y pasamos allí la tarde. Se conoce como mar Muerto, porque el agua es tan salada que no hay ni peces, ni plantas. Lo interesante de estas dos extensiones de agua, es que ambas se alimentan de las mismas corrientes que descienden del monte Hermón. Pero, ¿por qué uno de estos mares tiene mucha vida y al otro se le llama mar Muerto? El secreto es éste: Varios arroyuelos descienden del norte y desembocan en el mar de Galilea, y allá en el sur, sus aguas se vacían en el río Jordán. En otras palabras, el mar de Galilea recibe agua en abundancia y asimismo se derrama copiosamente. Por ello tiene vida. Pero el mar Muerto, no obstante que recibe corrientes caudalosas, allí se estancan, y, ¿con qué resultado? Está muerto. Si la vida espiritual no se caracteriza porque recibe y también da, esa vida con que el Espíritu Santo nos ha dotado, pronto se debilitará y morirá. Se necesita el ritmo de doble acción, para que haya plenitud y lozanía en la existencia cotidiana. La vida que posee la plenitud del Espíritu Santo no es inactiva, no es estéril; es vigorosa, dinámica, progresista.Hay tres frases en el Nuevo Testamento que se usan para describir la vida llena del Espíritu. Se hace constar que el día de Pentecostés, los apóstoles “fueron llenos” del Espíritu Santo (Hechos 2:4.) Desde ese momento, se dice de ellos que eran hombres “llenos del Espíritu Santo” (véase Hechos 6:5, 11:24.) Luego en Efesios 3:19, Pablo ora, pidiendo que los cristianos sean “Llenos de toda la plenitud de Dios.” “Fueron llenos,” llenos, “llenos de toda la plenitud.” La primera expresión indica una crisis; la segunda, un estado o condición; la tercera un proceso. Primeramente, ocurre una crisis. Debe haber un momento dado cuando la entrega personal es total, cuando aceptamos el don de Dios por fe y por primera vez somos llenos del Espíritu. Los discípulos estuvieron tres años con el Señor, pero no fueron llenos del Espíritu Santo hasta el día de Pentecostés. Después se disfruta de un estado o condición que se caracteriza por la permanencia del Espíritu Santo. Mientras que sea sumiso, obediente y fiel, el cristiano estará lleno del Espíritu Santo, pues ahora mora en él no como huésped que va de paso, sino como residente de permanencia fija, mientras que se le da acogida. Para que perdure este estado, hay un proceso que es menester seguir. Se hace indispensable recibir la plenitud del Espíritu una y otra vez, para que haya espiritualidad. De los apóstoles se nos dice, que después del Pentecostés “fueron llenos” en repetidas ocasiones (véase, por ejemplo, Hechos 4:31). Además, la vida espiritual crece más y más y es mayor la potencia del Espíritu de Cristo. Es así como se logra constante desarrollo en la vida cristiana.2.FRUTOEl ser llenos del Espíritu no es un fin en sí. Este tiene como finalidad derramarse en bendición sobre los demás. Suple mis propias necesidades y también me ayuda a satisfacer necesidades ajenas. La primera obra desarrolla el carácter cristiano; la segunda, conduce al creyente a la conquista de almas. La plenitud del Espíritu inunda el corazón para poder después inundar al mundo.Hay una parábola singular acerca de los ríos del mundo. Todos se dieron cita para decidir cuál era el más grande de todos. El río Nilo del África se jactaba, diciendo: “Soy el río más largo en todo el mundo, atravieso una distancia de casi 6,400 kilómetros. Soy, por lo tanto, el más grande.”El Amazonas de la América del Sur declaró orgullosamente: “Soy el río más extenso y más navegable en todo el mundo. Soy, por lo tanto, el más grande.”El Danubio en Europa dijo: “Hay más comercio y mayor cantidad de barcos que van y vienen por mis riberas, que en cualquier otro río. Soy, por lo tanto, el más grande.”El río Ganges de la India, para no quedar atrás, se vanagloriaba, asegurando que era el río más sagrado en todo el mundo. “Millares de personas” decía, “de todas partes del país vienen a sumergirse en mis inmaculadas aguas, para ser limpias de sus pecados. Soy, por lo tanto, el más grande.”Finalmente, un riachuelo sin nombre dijo, con humildad: “Yo no soy el más largo ni el más extenso; tampoco soy el más activo o el más sagrado. Pero una cosa hago. Cada año se desbordan mis aguas y fertilizan los campos cercanos; las siembras aumentan y se obtienen grandes cosechas. Los campesinos se alimentan y están satisfechos. Yo lo único que hago es permitir que mis aguas se derramen.”La opinión de la asamblea fue que aquel pequeño riachuelo era superior a todos los demás, porque permitía que sus aguas se desbordaran y beneficiaran a muchas gentes.Al poseer el Espíritu Santo, el propósito divino es que se derrame en servicio fructífero; pero asegurémonos que no es el yo que trata de imponerse, sino el Espíritu el que obra. Nada es tan trágico como los cristianos a medias, porque su labor es egoísta y hasta ofensiva. Pero cuando el creyente ha muerto a su yo y posee la plenitud del Espíritu Santo, su vida es eficaz y lleva mucho fruto.¿Cuál es ese fruto que se ve en una vida llena del Espíritu Santo? El apóstol Pablo claramente lo expresa en su Epístola a los Gálatas: “El fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza” (5:22, 23). Notemos que dice “fruto,” no “frutos.” El fruto del Espíritu es en realidad uno solo: el AMOR. Puede decirse que los demás que se mencionan son manifestaciones diversas del amor.¿Qué es el gozo? Es el amor feliz. ¿Qué es la paz? Es el amor en reposo. ¿Qué es la paciencia? Es el amor en espera. ¿Qué es la benignidad? Es el amor actuando. ¿Qué es la bondad? Es el amor en su forma de comportarse. ¿Qué es la fe? Es el amor que confíaCompárense las virtudes del amor, según aparecen en I Corintios 13:4-7, con las manifestaciones del amor, que se encuentran enumeradas en el pasaje de Gálatas mencionado y se verá que todo el fruto del Espíritu se halla involucrado en este amor sobrenatural. En verdad, ya sea directamente o por medio de un sinónimo, allí se menciona a cada uno.
El amor “es sufrido” —paciencia.El amor “es benigno” —benignidad.El amor “no tiene envidia” —bondad.El amor “no es jactancioso, no se envanece” —mansedumbre.El amor “no busca lo suyo, no se irrita” —templanza.El amor “se goza de la verdad” —gozo.El amor “todo lo cree, todo lo espera” —fe.

Si tenemos amor, poseemos todo el fruto del Espíritu; sin amor, nada somos. “El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado” (Romanos 5:5).¿Cuáles son las condiciones para poseer una vida espiritual fructífera y abundante? En el gran día de la fiesta, Jesús las expuso con toda claridad, diciendo: “Si alguno tiene sed, venga a mí y beba” (Juan 7:37.)La sed es la primera condición. La plenitud del Espíritu Santo se le ofrece a quienes tienen sed espiritual, “Bienaventurados los que tienen sed de justicia, porque ellos serán saciados.” Al tener sed, se reconoce que es preciso satisfacer esa necesidad.Beber es la segunda condición. “Venga a mí y beba,” fue la invitación del Maestro, el Dador del agua de vida. ¿Qué implica beber? Es sencillamente un acto de fe. Todos los dones de Dios se reciben por fe. Por fe nos es dado el perdón y la vida eterna. Por fe recibimos el don del Espíritu y poder de lo alto.Hace algunos años me hallaba predicando en nuestro campamento anual, en los bosques del Sur de la India.Este campamento lo habían iniciado mi padre y el reverendo M. D. Ross en el año de 1923. Anualmente asisten de seis a siete mil cristianos y probandos de varias aldeas, y a la orilla de un arroyuelo a la sombra del bosque, alzan sus tiendas de campaña; arreglan sus utensilios de cocina, y asisten a los servicios evangelísticos tres veces al día. Para ellos es la gran festividad espiritual del año.Desde la inauguración de estas reuniones campestres, el tema al que se ha dado la atención principal ha sido la plenitud del Espíritu Santo. El versículo clave ha sido: “Quedaos vosotros hasta que seáis investidos de poder desde lo alto.” El fin que se ha perseguido ha sido, que salgan de allí ministros y laicos investidos del poder del Espíritu y que los cristianos de la India se preparen para ser testigos fieles y se dediquen a la evangelización de su patria. A través de los años, la reunión campestre ha constituido la punta de lanza de un movimiento popular espontáneo, mediante el cual, alrededor de ciento sesenta mil almas han sido rescatadas para el reino de Dios y para su Iglesia.Una mañana, después que hube presentado el mensaje, uno de los sinceros creyentes se acercó y me dijo: “Ha hablado usted acerca de la plenitud del Espíritu Santo. Esta es mi mayor necesidad. ¿Quiere usted acompañarme al bosque y orar conmigo?” (Ha sido la costumbre en las reuniones, no invitar a los oyentes a pasar al frente, sino dirigirse a un sitio entre los árboles y entregarse a la oración). Así que tomé mi Biblia y lo acompañé.Después de caminar un poco, me dijo el campesino: “Aquí debajo de este frondoso árbol, arrodillémonos para orar.”“No aquí,” le contesté “vayamos un poco más adelante.”Seguimos caminando hasta que él volvió a decirme: “Señor, aquí está un hermoso árbol frutal con mucha sombra. Es un buen sitio para orar.”De nuevo, le contesté: “No aquí, vayamos un poco más adelante.”Repentinamente mi acompañante se detuvo, y tomándome de la mano me dijo con vehemencia: “Señor, no sé hasta dónde piense usted ir, pero yo no iré más lejos. ¡Aquí mismo oraré!”Sonreí entonces, y colocando las manos en sus hombros, le confesé lo siguiente: “Hermano, tenga paciencia. Sólo he estado probándolo para saber si realmente tiene usted sed del agua de vida, porque solamente los que tienen sed serán saciados. Ya me he convencido de que usted verdaderamente tiene sed. No es necesario seguir nuestra marcha. Aquí mismo usted puede recibir la plenitud del Espíritu.”Nos arrodillamos bajo la sombra de un árbol y ambos elevamos nuestras voces en oración al Señor. En esa mañana, el cristiano sediento se allegó a Jesús y tomó del agua de vida, hasta satisfacer su anhelo, inundándose su alma de gozo y alabanza. Y tengo la plena seguridad que su experiencia lo capacitó para conducir a su familia y a muchos otros seres sedientos, a la fuente que salta para vida eterna.¿Gozas tú de una experiencia semejante? ¿Anhelas sinceramente recibir la plenitud del Espíritu Santo? “Si alguno tiene sed” es la única condición. “Venga a mí y beba” es la amorosa invitación. Al recibirlo, el Espíritu será en ti una fuente y derramará de su plenitud, para bendición de tus semejantes.